martes, 12 de mayo de 2009

Lorena Bobbit se reencontró con su ex marido


Dicen que el tiempo cura las heridas y, si no, pregúnteselo a John Wayne Bobbit. Sí, sí, el mismo al que su mujer, Lorena, en un rapto de ira le cortó el pene, que posteriormente le fue reconstituido en una operación que duró 9 horas. Hoy, 16 años después, la televisión los reunió en un mismo estudio y, tras sacar los trapitos al sol, él le terminó pidiendo perdón a ella.

La violenta historia que terminó con un "final feliz" comenzó a escribirse el 23 de junio de 1993. Esa noche, como tantas otras, John llegó a su casa borracho y violó a su esposa. Sin pensarlo, cansada de los reiterados maltratos y movida por la bronca y la humillación a la que era sometida a diario, Lorena tomó un cuchillo y, mientras su marido dormía, le cortó el pene.

Contra cualquier pronóstico, la pareja volvió a compartir el mismo techo. Claro que el encuentro duró sólo un par de horas y fue visto por millones de televidentes. El programa The Insider, de la cadena estadounidense CBS, los puso frente a frente para que se despachen a gusto y piacere.

Lorena Gallo –recuperó su apellido de soltera- sorprendió a propios y extraños al confesar que el hombre al que mutiló continúa mandándole "mensajes, tarjetas por San Valentín, flores y rosas". Pícara, ironizó: "Quizás cree que seguimos casados".

Pero el pase de facturas no terminó ahí. La mujer, a la que se vio teñida de rubio, le reprochó no haber tenido luna de miel porque, según lo acusó, él se la pasó "coqueteando con otras". John –al que los años hicieron escollos en su cabellera- asumió la responsabilidad, admitió que ese fue "un tiempo muy confuso" para él y le pidió disculpas. "Te perdono, aunque nunca lo olvidaré. Ya no estoy enojada. Me siento libre", respondió ella.

El plato fuerte de la noche llegó cuando Lorena reconstruyó la noche del ataque. Tras cortarle el pene a su marido –contó- subió a su auto con el cuchillo y el miembro y, tras conducir sin rumbo durante varias horas, tiró el último a un descampado. Luego, consciente de lo que había hecho, llamó a la Policía y confesó.

Tras la brutal agresión no volvieron a cruzarse hasta 1995, en el juicio de divorcio. John siguió luego una poco exitosa carrera en el cine porno y volvió a enfrentar acusaciones por malos tratos. Lorena fue absuelta por el caso. Hoy, sólo quedan cicatrices de un drama que produjo escozor en el mundo entero.

(Fuente: 20minutos.es)