martes, 26 de mayo de 2009

“Ser madre es una experiencia fabulosa, no me arrepiento”

Todas las dificultades por las que debe atravesar una mujer en su rol de madre no representan ningún secreto para Elena Torres, quien con 29 años es progenitora de cuatrillizos.
José Manuel, Carlos Eduardo, Ángeles Elena y Carlos Alberto Navarro Torres son sus inquietos hijos, quienes ya cuentan con dos años y 10 meses. Pese a haber nacido el mismo día y prácticamente a la misma hora, son muy diferentes el uno del otro, cuenta la madre.

Víctima de una mala práctica médica a los 16 años de edad, le arrebataron el 50% de probabilidad de quedar en estado de gestación.

Elena Torres, quien desde hace seis años trabaja lavando cabezas en el salón de belleza “Hermanos Dueñas”, había perdido las esperanzas y estaba resignada a no cumplir con el don que por naturaleza le corresponde: dar vida.

Sin embargo, relata lo agradecida que se siente con “Doña Cuchita”, una clienta del establecimiento donde labora que le devolvió su ilusión y la convenció para que se sometiera a un tratamiento para ser madre por primera vez.

Fue así como, por medio de fecundación in vitro, técnica por la cual la generación de los ovocitos por los espermatozoides se realiza fuera del cuerpo de la madre, logró quedar embarazada con apenas días de haber iniciado el tratamiento.

Más allá de las depresiones y el temor que la embargaron al saber que venían cuatro criaturas al mundo y que no contaba con los recursos económicos requeridos, Elena manifiesta lo feliz que se siente ser madre de cuatro niños y asegura que, pese a los problemas que se puedan presentar a su familia, no se arrepiente de nada.

“Ser madre es una experiencia incomparable, yo no me arrepiento. Gracias a Dios porque yo digo que cogí mucha lucha pa’ yo tenerlos y mi caso fue muy difícil, mucha gente y médicos me decían que no podía tenerlos y ya había perdido las esperanzas”, reflexiona.
Llama a todas las mujeres dominicanas a no perder la esperanza y a luchar sin cansancio por lograr los sueños incumplidos y así salir adelante.

Solicita ayuda al Despacho de la Primera Dama
Esta madre lamenta la falta de recursos económicos que les afecta a ella y a su esposo Carlos Manuel Navarro, de 30 años, lo cual entiende no le permite proporcionar a sus criaturas la mejor educación y alimentación.

Con un sueldo de apenas RD$7,300 y viviendo en una casa en alquiler en el sector Alma Rosa I, Elena Torres clama por ayuda económica o “por lo menos un techo” al Despacho de la Primera Dama y a cualquier ciudadano que pueda contribuir con la causa. Su esposo trabaja como vendedor de agua en un camión.
“Yo necesito una ayuda porque aunque ellos estén así, pero todavía me queda mucho por echar por delante; a veces no es fácil y Dios sabe que a veces no tengo ni siquiera la leche para ellos”, dice con tristeza y con voz entrecortada.

Agrega que no recuerda las tantas veces que ha acudido a las oficinas de la Primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández, y sin embargo no ha recibido respuesta positiva. Lamenta que las precariedades económicas no le hayan permitido inscribir a sus pequeños en la escuela ni mucho menos en una guardería.

El teléfono de contacto para ayudar a la familia de Elena Torres es: 1-809-662-3694
Publicado en elcaribecdn.com