sábado, 23 de mayo de 2009

Las mujeres y el vino rosado

No hay ninguna razón biológica que diga lo contrario, Si es cierto que tenemos un paladar más sensible y algunos vinos nos pueden resultar ásperos.

Si usted es muy obediente y no está acostumbrada a tomar vino tinto y con mucho cuerpo, le sugiero que comience con los rosados.

Los vinos rosados pueden ser elaborados con diferentes variedades de uvas rosadas. Esos colores “impresionistas”, que van desde el apenas salmón hasta un rosado intenso e iridiscente, se obtienen por el breve contacto del mosto con el hollejo.
Los franceses los llaman “vinos de una sola noche”. Son vinos sensuales, por lo general dulces, como el dulce natural de Pinot Gris, aunque también se lo encuentra seco y de gran personalidad como el Montfleury.
La aparición en el mercado de estos vinos ligeros, dulzones, fáciles de tomar esta destinado a un publico joven, salidor pero poco habituado al vino, pero también están pensados para señoras.
Tradicionalmente, se le ha venido considerando como "una bebida" fresca, ligera y de verano, con un consumo que abarcaba de junio a septiembre para comidas más o menos informales entre amigos.
Sin embargo, esa "bebida" ha ido ganándose poco a poco la “dignidad” de "vino", como sus parientes blancos o tintos, gracias a que dentro de la cultura enológica se está posicionando y está ganando un digno lgar en las mesas.
Y es que un “rosado” no le pide nada a ninguna da las otras dos variedades, en principio porque el proceso de elaboración es similar. Además se están utilizando variedades de uva que generalmente se emplean para la elaboración de tintos, como la Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot, Pinot Noir, aunque la variedad reina siga siendo la Garnacha.
El vino rosado es un vino que debe consumirse joven. Al igual que el vino blanco, el rosado se conserva en bodega a temperaturas que no superan los 5ºC. De esta manera el vino se almacena en óptimas condiciones hasta que llegue el momento de su embotellado y posteriormente a la tienda o el restaurante.
No existe costumbre de crianza en los vinos rosados, en cambio sí existen procedimientos de largos periodos de depósito en bodega, antes de su embotellado. Ciertas variedades de uva ejercen una transformación sustancial en éste estado, otorgando a los vinos rosados que las contienen una personalidad muy acentuada.
Si come asado o alguna comida contundente, anímese con un Syrah o un Malbec, sírvase poquito y bébalo de a pequeños sorbos, manténgalo por unos segundos en la boca, paséelo por el paladar y descubras sus sabores pero, por favor, no le ponga agua ni soda. El vino es para saborear. Disfrútelo.